lunes, 26 de diciembre de 2011

Geo ¿qué?

Hoy he salido con los niños a la calle y hemos ido "a la busca del tesoro". Dicho así suena un poco raro, pero en realidad es así. Hoy nos hemos iniciado los cuatro (Mercedes estaba trabajando) en el "Geocaching".

Este palabro, (que como toda persona con un mínimo de cultura sabe, procede de GEO: Tierra y CACHE: escondido en francés) designa una actividad bastante nueva (tan nueva como el tiempo que llevan existiendo los GPS de mano a precios asequibles), que consiste en encontrar objetos escondidos en unas coordenadas previamente publicadas en Internet. Estos objetos suelen ser cosas sin ningún valor (casi como el contenido de los huevos Kinder), ya que de lo que se trata es de pasar un buen rato con la búsqueda. Una vez encontrado el objeto u objetos, que están dentro de un contenedor que suele ser un Tupperware de los chinos, puedes cambiar algún objeto por otro tuyo, o dejarlo como está. Lo que si se pide es que firmes en el libro de registro. Es muy parecido a los cuadernos que se encuentran en la cima de algunas montañas, en los que la gente firma y escribe sus impresiones, pero en este caso distribuídos por miles a lo largo de todo el planeta, no sólo en las cumbres y sitios inaccesibles.
Geocache en túper del chino

Nosotros hemos fallado con el primero: no le hemos encontrado. Sólo nos ha faltado cavar alrededor del banco en el que el GPS marcaba que estábamos a cero metros del objetivo. Después de este fracaso, Sofía y Álvaro han  sugerido buscar otro.

Hemos ido en busca del segundo y... voilà. Allí estaba, bien escondido para quien no estuviera al tanto del Geocaching. Los chavales se han puesto muy contentos al encontrarlo. hemos cambiado dos chorradas que había dentro por otras cosas igualmente chorras, hemos firmado y lo hemos vuelto a esconder.

Lo que más me ha gustado es que Álvaro, que enseguida se aburre y empieza con la cantinela: Jo...Vámonos ya. Mejor no nos vamos más lejos... No se ha quejado absolutamente nada. A ver si consigo que con este jueguecito le cojan el gusto a andar por el campo.

Esta tarde hemos ido al chino a comprar tres tupers para hacer nuestro propio cache. Tal vez mañana lo escondamos.

Más información en: www.geocaching.com




jueves, 17 de noviembre de 2011

Nuevas rutas. Guadalix de la Sierra.

Helicópteros de las FAMET
Este fin de semana pasado he estado descubriendo nuevas rutas con la bici de montaña. He empezado en la entrada a la Dehesa de Navalvillar, al lado de la base de helicópteros del Ejército de Tierra, también conocido como FAMET (Fuerzas AeroMóviles del Ejército de Tierra). Allí sólo había un coche aparcado, probablemente de algún buscador de setas optimista. No me extrañó que no hubiera nadie, eran las 8:00 y hacía bastante fresquete. Al frente se veía el Cerro de San Pedro y todo el cielo cubierto de nubes.

Dehesa de Navalvillar
Crucé la valla para entrar a la dehesa. Está permitido pero hay que pasar por una puerta. Una cosa que me pareció extraña fue ver un cartel en el que se prohibía el paso a perros, a no ser que tuviesen una autorización. Tal vez sea porque hay algunos caballos por allí y no quieren que los perros les asusten, o puede que sea para recaudar dinero.

Una vez cruzada la valla, a muy pocos metros se pueden ver los helicópteros Chinook (creo que se llaman así) , gigantescos, con sus dos hélices. Había una indicación hacia un" pueblo del oeste abandonado". Si, es verdad, allí al lado había unos estudios de cine en los que se rodaron películas del oeste. No fui hacia allí porque no quería perder tiempo por si luego se me hacía tarde, pero iré en otra ocasión, a ver cómo está ese pueblo.

Cerca del Cerro de San Pedro.
Seguí el camino hasta llegar a un punto en el que intuía que debía seguir hacia la izquierda, pero me fui a la derecha, seguro de que al final llegaría al mismo punto, aunque recorriendo más distancia. Gran intuición la mía: después de unos cuantos kilómetros extra, llegué a dónde tenía que llegar. Desde allí seguí la Cañada de Cantalojas, que tiene dos o tres tramos con pendientes muy pronunciadas (que yo cogí cuesta abajo) hasta llegar de nuevo a la carretera.  A pesar de los cambios de ruta de última hora, mereció la pena, ahora soy un conocedor casi experto de los caminos de los alrededores del Cerro de San Pedro.

Último tramo de la Cañada de Cantalojas
Después de recorrer el tramo de la Dehesa de Navalvillar y estribaciones del Cerro de San Pedro, que me pareció un tramo bastante más bonito de lo que esperaba, llegué de nuevo a la carretera M625 (Colmenar-Guadalix de la Sierra). Desde allí fui hasta la Peña del Cerro, dónde estuve el miércoles 9 de Noviembre. Bajé por la urbanización que hay al pie del cerro y llegué hasta Soto del Real (todo esto por asfalto).


Camino Soto-Guadalix. Guadalix y el embalse al fondo.
Una vez en Soto fui por la carretera que va hacia Guadalix de la Sierra durante un pequeño tramo hasta que vi el camino que había a la izquierda de la carretera (según se va hacia Guadalix). Cogí este camino y lo seguí paralelo a la carretera hasta que tuve que pasar por fuerza por la carretera otra vez, ya que el camino desaparecía. Unos pocos metros más adelante el camino aparecía de nuevo. Aquí empezaba el tramo más bonito de todo el recorrido hasta Guadalix de la Sierra. Este camino está en muy buen estado excepto en unos pequeños tramos en que está un poco peor, pero aún así se puede ir en bici sin problemas. Es bastante llano, y desde la mitad es cuesta abajo hasta Guadalix y discurre entre fincas de reses bravas (por supuesto con el muro adecuado). Mientras rodaba "despegó" delante de mi un pájaro muy grande (me imagino que sería un águila o algún animal similar) que estaba posado encima de la valla de piedra que rodeaba el camino. 

Una vez en Guadalix, tenía la intención de coger un camino hasta Navalafuente. Empecé a recorrerlo, pero había que vadear un río. Me planteé cruzarlo en bici, pero ante la posibilidad de que la bici se quedase atrancada dentro, caerme y empaparme, decidí abandonar el camino. Así que volví sobre mis pasos hasta la carretera y por ella fui hasta Miraflores. Apenas recordaba esa carretera, debía ser la segunda vez en mi vida que iba por ella, y la primera que la subía. Es cuesta arriba, pero no es comparable a un puerto, ya que es bastante más suave.

Al llegar al cruce de esta carretera con la que va desde Miraflores a Soto, cambié de rumbo hacia Soto. Bajada hasta la pista de karts a la salida de Soto del Real, en dónde tomé el camino que me llevaría de nuevo hasta el FAMET. Es un camino que poco a poco va subiendo, pero de forma suave, pasando por detrás de la cárcel de Soto. Al final del camino estaba la carretera de Colmenar a Guadalix. Un kilómetro por asfalto, y de nuevo en el FAMET. Misión cumplida: ya tengo nuevos caminos por los que rodar.

El recorrido en:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2213001




miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Peña del Cerro y la Ermita de los Remedios

Mi bici. Con 30 años que tiene y todavía tan joven...

La Peña del Cerro
Hoy he salido con la bici de carretera para estrenar los pedales SPD que le he puesto. Después de probarlos en la bici de montaña, y ver que salen con facilidad, pensé que por qué me iba a jugar la vida con los Look. Así que los he cambiado.

Tenía pensado ir hasta Guadalix de la Sierra, pero cuando he llegado hasta el km. 7,5 aproximadamente, en el que hay una caseta de peones camineros abandonada, me he parado a comer algo y entre el frío que hacía y que no me acordaba si desde Guadalix hasta Soto había mucha cuesta o no, he decidido darme la vuelta.
Vista desde la Peña del Cerro
Vista desde la Peña del Cerro

Ya de vuelta hacia Colmenar he cogido una carreterita que salía a la derecha y que lleva a una urbanización, y a la Peña del Cerro . Lo de la Peña del Cerro no lo sabía entonces, lo he sabido ahora al mirarlo en los mapas. El caso es que la Peña esa está a menos de un kilómetro desde el comienzo de esa carretera que yo llamaría rural. Desde allí hay muy buenas vistas. Es una pena que hoy estuviera el día nublado. Se ve la cárcel de Soto, el embalse de Santillana, Manzanares el Real, Soto, Miraflores, la torre de la iglesia de Guadalix y el puente para el tren de alta velocidad. He sacado unas fotitos, y he continuado el camino de vuelta.

Ermita de los Remedios
A unos dos kilómetros antes de llegar a la carretera de Colmenar está la Ermita de los Remedios. En ella se rodó la boda del Cid y doña Jimena en la película de "El Cid", con Charlton Heston y Sofía Loren. La película es del 1961 y por lo que he visto en los carteles explicativos de la ermita, ésta se acondicionó en el 1970, por lo que de la apariencia exterior sólo queda el pórtico. Al lado de la Ermita hay una necróplis visigoda en la que se pueden ver las tumbas de hace un montón de años. Merece la pena visitar la ermita y los aledaños.

En este enlace podéis leer curiosidades sobre el rodaje de El Cid en Colmenar: http://www.elpais.com/articulo/madrid/ermita/quiso/ser/plato/elpepiespmad/20110206elpmad_8/Tes

Necrópolis visigoda
Necrópolis visigoda
Después de esta visita, ya sólo me quedaba llegar a casa y estar calentito. Así que he vuelto por dónde he venido, y fin de la etapa.

Las coordenadas están en:

martes, 18 de octubre de 2011

25 segundos


No, no es el título de ningún nuevo programa de debates. Me refiero exactamente a 25 segundos de tiempo, cronometrados por mi...

Ayer lunes nos cambiamos de oficina. Todo era nuevo, diferente, fastidioso, y algunas cosas mejor que antes, todo hay que decirlo. Los vasos para la máquina del café no aparecían, algunos puestos de trabajo no eran del agrado de sus dueños, unos se quejaban de calor y otros de frío, otros no tenían conexión de red...Bueno, el caso es que nunca llueve a gusto de todos.

Había una cosa que pensábamos que sería igual que en las otras oficinas: el momento de responder a la llamada de la naturaleza. Ese momento en el que uno se sienta y expulsa toda la inmundicia que lleva dentro. No me refiero a cabrearse con nadie... me refiero a cagar. 

Y es que los nuevos "excusados" tienen una característica que los hace únicos y fastidiosos. No es que estén sucios. No, están como una patena. No es que haya que sujetar la puerta mientras estás dentro porque el cerrojo no funciona. No, el cerrojo es de lo mejor que he visto en lugares semejantes. Tampoco es el olor. Realmente son "inodoros" de verdad. Lo que les convierte en un lugar estresante es el tiempo de iluminación.

Entro al excusado, enciendo la luz y cierro la puerta. Me desabrocho el cinturón y empiezo a bajarme los pantalones, y de repente....¡se apaga la luz! Bien... no pasa nada, como recuerdo dónde está el interruptor, lo pulso de nuevo con la esperanza de que esta vez la iluminación dure un poco más. ¡Pues no! 25 segundos después (cronometrados por mí) la luz se vuelve a apagar. La situación es digna de una cámara oculta: coges papel a toda prisa antes de que se apague la luz, te limpias el ojete y otra vez se apaga; vuelves al ataque y esta vez el apagón te pilla en la tarea de limpieza....

Ayer fue de risa...si no encendí la luz 30 veces, no lo hice ninguna. Hoy he decidido actuar como si fuera ciego, y he procedido a la limpieza del esfínter anal a oscuras, para lo cual he aprovechado el segundo intervalo de 25 segundos para coger un trozo generoso de papel. Después lo he ido fraccionando y utilizando cada trozo para el menester para el que fue diseñado. Para esta tarea no he necesitado iluminación. Después, cuando el sentido del tacto a través del papel ya me ha dicho que aquello estaba casi reluciente, he encendido la luz y lo he comprobado empíricamente con otro trozo de papel. Posteriormente he vuelto a encender la luz (que se había apagado), me he subido los pantalones y he salido. Misión cumplida.

Después de este episodio, al llegar a mi sitio me he encontrado un mail en el que se solicitaba a los empleados que dijésemos que defectos encontrábamos en las nuevas oficinas. He sondeado a mis compañeros para ver si ellos también habían sufrido las consecuencias del viaje en el "váter del tiempo" y me han dicho que sí, que era inadmisible, que no daba tiempo a nada, que te meabas fuera... En fin, que he respondido al mail solicitando que, por favor, aumenten el tiempo de luz para poder estar en paz y en comunión con la naturaleza de una forma sosegada.

Espero que me hagan caso.

martes, 11 de octubre de 2011

CONDUCTOR

Salí de la oficina y me dirigí al ascensor para ir al garaje en el sótano. Se abrió la puerta y apareció apoyando un hombro en una de las paredes, al otro lado del ascensor una chica aparentaba indiferencia. Entré y procuré no mirarle por si se sentía molesto. Llevaba unas llaves en la mano. Por un momento pensé que iría al garaje, pero deseché la idea: no tenía sentido...

El ascensor paró en el bajo y la chica salió musitando un "hasta luego", pero él no bajó. Pensé que iría al sótano para salir a la calle desde allí. Las llaves no pueden ser de un coche, pensé...

Llegamos al sótano y salió del ascensor encaminándose al garaje. Giró su mano y abrió la puerta, que sujetó amablemente para que yo pasase. Ya estábamos en el garaje y vi, sorprendido, que se dirigía a un deportivo. Si, las llaves eran de un coche...

Abrió la puerta del coche y tuve la tentación de mirar cómo era por dentro por curiosidad, pero no lo hice. No quise que se sintiese como un bicho raro.

Mientras yo subía a mi coche, él arrancó el suyo y entonces, ya seguro de que no me veía, me fijé con atención y pude ver como conducía su coche con un sólo brazo. Nunca antes había visto a un manco conduciendo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Por los puertos de La Morcuera y Canencia.

9 de Octubre de 2011. 
Soto del Real - Pto. Morcuera - Pto. Canencia - Miraflores - Soto del Real

Hoy he cargado la bici en el coche y me he ido a Soto del Real. He subido hasta la gasolinera que hay camino de Miraflores y he aparcado enfrente, donde comienza el camino hacia la Finca Jacaranda, y hacia el Pto.de la Morcuera. No pensaba que hiciese tanto frío, menos mal que iba con mi "Damart Thermolactyl", que si no me tendría que haber vuelto a Madrid totalmente fracasado, sin haber dado ni una pedalada. Cuando he bajado del coche a las 8:00 había una temperatura de 6 grados.


He comenzado a pedalear con la sensación extraña de empezar a subir a un puerto nada más montar en la bici. Siempre que he subido a La Morcuera llevaba ya en las piernas unos 25 o 30 Km. La verdad es que es bastante más cómodo y no llego a Madrid hecho unos zorros.

Conforme iba pedaleando se me ha ido pasando el frío, que ha pasado a ser "fresquito". He visto un cervatillo en la subida al puerto de la Morcuera. Me miraba totalmente quieto, y cuando he sacado la cámara de fotos, se ha ido.

Como iba más descansado que la vez anterior que subí por este camino, me he fijado más en el entorno y me he dado cuenta de que hay un camino que va paralelo por debajo de la pista forestal, en el que hay unos cuantos grupos de colmenas. La próxima vez tengo que ir por allí para verlo más de cerca.

Los arroyos que bajan por la montaña sólo tenían un hilito de agua, pero el embalse de Miraflores estaba lleno hasta arriba. Hoy no me ha hecho falta tanta agua como en otras ocasiones, será por haber hecho menos kilómetros y por el fresquito que hacía.
El embalse de Miraflores.
Llegando ya al final de la pista forestal, es decir, a la carretera del Pto. de La Morcuera me he encontrado al primer ciclista. Debo ser de los más madrugadores. Dos kilómetros después, en el puerto, había un autocar del que se han bajado un montón de excursionistas que me han animado en los últimos metros. Una vez arriba   me he dejado caer hasta el comienzo de la pista forestal que me llevaría hasta el puerto de Canencia.

Ha sido la primera vez que hago en bici esta pista. Es bastante cómoda, sólo tiene al principio unas cuestecitas que comparadas con las anteriores son de risa. Después de acabar con estas cuestas, el camino se hacía horizontal y cuesta abajo. Nada más atravesar una valla, he visto unos cuantos cazadores apostados en una loma que, según decían unos carteles era la "loma del Noruego". He pensado que tal vez mi presencia les molestase pero bueno, tengo tanto derecho como ellos a estar allí... Una señora iba andando a buen paso, de vez en cuando ponía su bastón en horizontal y seguía caminando mientras ejercitaba los brazos.

Desde la pista Pto. Morcuera - Pto. Canencia. El embalse de Pinilla al fondo.
Otra vista desde la pista.
En esta primera mitad del camino hacia el Pto. de Canencia, se podía ver otra pista forestal que discurría mucho más abajo. En otra ocasión tengo que encontrar la forma de llegar hasta allí. Más adelante me he llevado la grata sorpresa de encontrarme dos fuentes. Lo que no sé es si en los meses de verano, que es cuando más se necesitan, estarán secas.

Fuente en el camino.


Otra fuente.

Continúo por la pista y llego hasta el puerto de Canencia. Ya había unos cuantos coches de excursionistas, algunos de los cuales (los excursionistas) se habían cruzado conmigo en el camino. Desde allí, bajada por carretera hasta Miraflores. Hacía años que no pasaba en bici por allí y me ha sorprendido el asfalto nuevo. Antes estaba bastante deteriorado.

Nada más dejar Miraflores atrás me he acordado de un sitio muy bonito que hay a la entrada del pueblo:" La Gruta de Begoña" es un santuario al aire libre muy bonito y que poca gente conoce. Está situado en un cortado desde el que se ve el río Miraflores encajonado entre las rocas. 

La subida en bici hasta allí desde la carretera es corta (400 metros) pero empinada. Merece la pena subir hasta allí. Antes de la entrada hay un pasillo al aire libre con una alfombra verde. He llegado hasta la puerta desmontado de la bici, y el jardinero que había me ha dicho muy amable que la próxima vez, por favor, deje la bici al comienzo de la alfombra, porque el otro día entró uno montado y dejó dos marcas de las ruedas al frenar.
Poco antes de entrar en Miraflores, viniendo desde Soto. En este punto hay que coger el camino empedrado de la izquierda y seguir las indicaciones.

Entrada a la Gruta de Begoña.

La capilla al aire libre.

Otra foto de la Gruta de Begoña.

Vista desde la Gruta de Begoña.

Después de la visita turística, bajada hasta el lugar de partida y vuelta a casita.

El mapa de la ruta en:

domingo, 2 de octubre de 2011

OJARAPEL

El otro día me acordé de una palabra utilizada en mi infancia para especificar el ano. Esa palabra es la que da título a este post: "ojarapel". Por ejemplo:

- Vamos a limpiar el ojarapel.
- ¡Estás enseñando el ojarapel!
- Este niño tiene lleno de caca el ojarapel.
- ¡Como me pica el ojarapel!
etc...

La busqué en el diccionario de la RAE, pero no existe. En cambió hice una búsqueda por los procelosos océanos cibernéticos y encontré referencias a tan entrañable palabra. Parece que se utiliza en la zona Segoviana-Burgalesa, algo que no me extraña, ya que este vocablo lo utiliza la parte materna de mi familia, que es de esa zona. En cambio a la parte paterna (de Albacete) nunca se la he oído.

He encontrado un diccionario de palabras propias de Sebúlcor (un pueblo de Segovia que desconocía) en la que no sólo consta "ojarapel" sino otras como "jersé" que yo creía que sólo lo decía mi tía.

Ojarapel:  http://boards2.melodysoft.com/sebulcor.diccionario/ojarapel-57.html
Jersé:       http://boards2.melodysoft.com/sebulcor.diccionario/varias-palabras-34.html

sábado, 1 de octubre de 2011

Cavernícola


30-9-2011

María (6 años):  Papá ¿tu jugabas de pequeño a la Wii?

Álvaro (9 años): ¡Si cuando papá era pequeño no existía la Wii!

María: Entonces, papá ¿tu viviste cuando los cavernícolas?

viernes, 30 de septiembre de 2011

Cañón del Guadalix (de nuevo)

El domingo pasado (25-09-2011) estuve de nuevo en bici por el Cañón del Guadalix. Esta vez fui acompañado por Javier y Dani. Pablo iba a venir, pero el día anterior se cayó y se hizo daño en las manos, así que no podía "manejar" su bici en condiciones. Con un gesto que le honra, a pesar de no ir con nosotros, hizo de chófer, ya que el coche de Javier se estropeó el día anterior (las desgracias nunca vienen solas).

A las 9:00 estábamos en la plaza de la apisonadora antigua en el Polígono Industrial de S. Agustín de Guadalix, listos para afrontar esta etapa. La primera parada fue en "Los Hervideros", unas cascadas escondidas en el cañón a las que se accede por unas escaleritas de piedra que parecen sacadas del pais de los Elfos del  Señor de los Anillos. ¡Y sólo a 2 km. del polígono industrial! Allí nos sacamos unas fotos como prueba de nuestra estancia en tan idílico paraje.

Los Hervideros del Río Guadalix

La escalera de piedra por la que hemos bajado.
Los "esforzados de la ruta" ponen la cámara de fotos en automático.
Volvimos a subir en nuestras máquinas para afrontar la subida hasta el comienzo del camino que nos llevaría a lo largo del río Guadalix por la ladera izquierda del rio (en sentido corriente abajo, que es como se referencian estas cosas). Rodamos tranquilamente los 4 kilómetros que nos separaban del Azud del Mesto, encontrándonos con otros "esforzados de la ruta" que se autocalificaban como "pelotón de los torpes", y que nos invitaban a adelantarles, a lo que nos negamos, ya que no teníamos prisa alguna. En algunas partes de esta zona tuvimos que echar pie a tierra por las piedras que había. Yo, además porque hace poco que utilizo los anclajes al pedal y todavía me da un poco de miedo caerme "con los pies en los pedales".

Llegamos al Azud del Mesto. Azud es una palabra que proviene del árabe y que significa presa, o ingenio para distribuir las aguas de regadío. La verdad es que no he visto esa palabra en ningún otro sitio similar, no sé por qué se usa aquí. Allí sacamos otras fotitos...
Javi & son delante de la "cabeza de piedra" del Azud del Mesto.
Azud del Mesto, encajonado en el valle. Se pueden ver los engranajes para subir y bajar las esclusas.
... y vuelta a la carga... Esta vez por una cuesta bastante empinada cuya dificultad principal consistía en las piedras y en mantener el equilibrio entre ellas sin caerse. De nuevo pie a tierra. Una vez pasado el tramo de las piedras volvemos a subir a la bici y hacia arriba.

Javier se quedó un poco atrás, y cuando ya habíamos llegado Dani y yo al desvío que había que coger hacia Pedrezuela, Dani, en un gesto que le honra, bajó a ver por qué no subía Javier. Se le había salido la cadena y subía a patita. Una vez que llegó pusimos la cadena en el lugar del que nunca debió salir y continuamos nuestra andadura.

Pasamos por Pedrezuela sin pararnos porque queríamos llegar cuanto antes al Embalse (también de Pedrezuela). Una vez en el embalse, que sorprendió a Javier y a Dani por su belleza, y porque no sabían ni siquiera que existía, hicimos unas fotos para documentar el reportaje y continuamos.
En el embalse de Pedrezuela.
Segundo percance: pinchazo de Javier en la rueda delantera poco antes de llegar a la presa del embalse. Lo arreglamos en un periquete y continuamos hasta la presa, dónde una vez más inmortalizamos el momento en un conjunto de pixels de la cámara de fotos.
Sobre la presa.

Vista desde la presa.

La presa del embalse de Pedrezuela.
Una vez que atravesamos la presa hubo que pasar por una valla que estaba cerrada. Después de pasar las bicis al otro lado por encima de la valla, Dani descubre que la tela metálica que hay al lado se puede abrir y cerrar. Para la próxima vez ya sabemos que no tenemos que hacer levantamiento de bici como deporte alternativo.

A partir de aquí ya sólo quedaban 14 kilómetros de un camino bastante bueno hasta el punto de partida. Fuimos bastante bien por el camino, que tenía subidas y bajadas no muy pronunciadas, pero que cansaban si ibas un poco rápido.

Por fin llegamos a un punto cerca del final desde el que se veía la primera subida hasta cober el camino del Cañón. Allí un ciclista del "pelotón de los torpes" con los que nos habíamos encontrado al principio de la ruta, se ofrecio a sacarnos una foto a los tres.
Ya casi hemos llegado...
Después de la foto decidimos coger un camino que venía en el mapa: "vereda de las mentiras". No sé el motivo del nombre, pero el caso es que el camino nos llevó a toda velocidad hasta el polígono. Cuesta abajo y con gravilla, a veces era conveniente echar el freno.

Y por fin llegamos de nuevo a la plaza de la apisonadora, en dónde nos esperaba Pablo. metimos las bicis en los coches y a casita. Hasta la próxima salida en bici.

El mapa del recorrido y las coordenadas GPS están en:

jueves, 8 de septiembre de 2011

Qué poca vergüenza...

Ayer leí que el diario Público va a acometer un ERE que afectará al 20% de la plantilla. Pensé en cómo iban a justificar un ERE los que siempre han puesto a parir a las empresas que han tenido que despedir a parte de sus empleados.


Hoy me he sorprendido aún más cuando he leído que UGT dice lo siguiente a propósito del ERE de Público:
"es rechazable que una empresa que ha experimentado un incremento en lectores y ejemplares, cerca de 95.000 ejemplares diarios de circulación, y que está cumpliendo los objetivos de reducción de pérdidas que tenían para este año proponga una regulación de empleo tan importante, 39 trabajadores de una plantilla de 190, en previsión de que no se cumplan los objetivos económicos fijados para el 2012"


Es decir, que el mismo periódico que se rasgaba las vestiduras porque las empresas pudieran acometer un ERE en previsión de futuras pérdidas, va y hace lo mismo. Y además cuando está cumpliendo los objetivos de reducción de pérdidas.


Estamos con lo de siempre: lo hace una empresa normal, incluso una pequeña empresa que no puede ya ni respirar por las deudas y la tildan de capitalista, antiobrera, etc.... Pero luego ellos, incluso sin llegar a situaciones extremas de pérdidas van y proponen un ERE. ¡Qué poca vergüenza !


Está visto que no hay nada peor que un capitalista comunista como el Sr. Roures.


Si yo fuera lector de ese periódico ya no lo usaría ni para limpiarme el culo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Sólo

Ayer disfruté de una experiencia cuasi mística que hacía tiempo que no vivía: Me fui a la piscina sólo y luego estuve leyendo una novela tan ricamente.

Podría parecer una tontería, pero no lo es. Siempre que bajo a la piscina lo hago con mis hijos (de 12, 9 y 6 años) y a veces con mi señora esposa. Me lo paso muy bien con ellos, pero es imposible estar tranquilamente sentado o tumbado leyendo...

- Papá métete al agua conmigo.
- ¡Mira cómo me tiro!
- Papá quítate de mi toalla.
- Tengo sed.
-¡ Álvaro no me deja sentarme en la hamaca! ¡Buaaa!

... y así un largo etcétera.

Así que ayer, después de un bañito, cogí mi toalla, me senté y me puse a leer tranquilamente sabiendo que mis retoños estaban junto con su madre en casa de los abuelos.

No entiendo cómo puede haber gente que siempre esté pendiente de los amigos y no sepa estar sólo. Es una de las mejores sensaciones que pueden vivirse. Por supuesto siempre en su justa medida, reconozco que no me gustaría vivir sólo, pero la soledad dosificada es perfecta.

De todas formas lo mio debe de ser patológico, ya que cada poco tiempo miraba hacia la terraza para ver si ya habían llegado los niños a casa y subir yo. No sé por qué me veía obligado a subir a casa en cuanto llegasen los niños. ¿Por qué a veces uno se siente mal por el sólo hecho de estar pasándoselo bien? Que sentimiento de culpa más estúpido...

domingo, 21 de agosto de 2011

FRASES INFANTILES

REMOLINOS - Verano 2011 -  Maria (6 años)
María: Papá, ¿ves esos remolinos?
Yo: No, no los veo. ¿dónde?
María: ¡Jo! ¡No ves nada1 ¡Ahí delante!
Yo. ¡Ah! Pero eso no son remolinos. Son molinos de viento...


MOLINOS DE VIENTO - Verano 2006 o 2007 - Álvaro (4 o 5 años)
Álvaro: Papá, ¿que es aquello que hay a lo lejos?
Yo: Son molinos de viento para generar energía eléctrica que luego llega a las casas y sirve para que funcionen los aparatos eléctricos.
Álvaro: Mira, hay uno parado. A lo mejor por eso no funcionaba el vídeo en casa, porque le llegaba la electricidad de ese molino.

viernes, 19 de agosto de 2011

PASAR DE LARGO


Me he acordado del viaje del otro día volviendo de Laredo, cuando paramos en el Alto de los Leones, y me he puesto a pensar: Cuantas veces he pasado por aquí y nunca me he detenido a admirar el paisaje...

A pesar de que no era un día del todo claro y ya estaba atardeciendo, se veían todos los pueblos de la zona, el pantano de Valmayor a lo lejos, el Cerro del telégrafo, etc... Y nunca me había parado a mirarlo.

Qué cierto es eso de que no valoramos lo que tenemos. Pasamos de largo por muchos sitios y por muchas circunstancias sin apreciarlas, y seguro que llegará un momento en el que las echemos de menos...si es que nos acordamos de ellas.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Perlita y el Salvareo.

Hoy ya estoy trabajando. Se pasaron las dos semanas de vacaciones y me ha tocado soportar las tonterías de siempre:" ¿Qué tal las vacaciones? ¿Cortas, verdad?". En fin, que la gente no es nada original, pero tampoco puede ir uno mandando a la mierda a todo el que sea poco original, así que una sonrisita, una contestación de compromiso, y a otra cosa mariposa.

Ya se me han acabado las vacaciones hasta Navidad, pero a pesar de ello, este verano ha sido satisfactorio, porque María ha hecho dos grandes avances que yo no creía que fueran a suceder todavía:

  • Ha aprendido a nadar. No ha necesitado cursillo de natación, la pobre se aterrorizaba sólo de oirlo nombrar. Un día que vino una amiga suya de su edad (6 años), le dio vergüenza ver que sabía nadar y ella no, y me preguntó: "Papá, si yo me pongo a nadar, ¿me voy a hundir?". A lo que le respondí como buen padre: "No, y si te hundes yo te sujeto". Visto y no visto. Se lanzó a nadar y un mes después se atreve con todo, ya sea agua salada o dulce, tranquila o con oleaje. Objetivo conseguido.
  • También ha aprendido a montar en bici. En cuanto veía que se inclinaba hacia un lado, a pesar de estar sujeta por mí, se cabreaba y ya no quería seguir intentándolo. Por suerte, una compañera del trabajo me dejó una bici sin pedales para niños, y después de tres veces que montó en ella ya mantenía el equilibrio. Ahora ya monta en bici con pedales, y a excepción de los bandazos que da al arrancar ya se puede decir que sabe montar en bici. Objetivo conseguido.

Sofía se fue la primera semana de Julio a un campamento del colegio en Cuenca. La experiencia le ha gustado mucho y se ha hecho mucho más campestre de lo que era antes. Dentro de poco será capaz de hacer grandes caminatas, así que tendré más fácil convencer a los niños para ir a los Pirineos algún verano.

Pero sin duda, la estrella de este verano ha sido Perlita, la mascota de María durante una semana. A pesar de que siempre les digo a los niños que de mascotas nada de nada, este verano he accedido a que subieran una a casa, pero sólo el tiempo que estuviéramos en la playa, después habría que soltarla.

La verdad es que no  nos ha dado nada de trabajo. Se ha portado bien, no ha hecho ruido y no nos hemos dado casi cuenta de que estaba con nosotros.

María se la encontró por la playa y la cogió. No pude negarme ante su insistencia infantil, sobre todo cuando me dijo: "La voy a llamar Perlita". La vi tan ilusionada que le dije que se la llevase a casa. Así que cogimos agua del mar y pusimos a Perlita en una pecera improvisada con arena y agua.

¡Ah! se me olvidaba: Perlita era una almeja de unos dos centímetros de largo. Ahora ya está en el mar que la vio nacer. Ahora mismo me estoy emocionando al recordarla. Snif.

Otro suceso digno de mención fue el accidente de Álvaro con un pez llamado Salvareo o algo así. El susodicho pez se esconde bajo la arena dentro del agua y tiene tres espinas que le sirven de protección. El pobre Álvaro estaba tan contento saltando las olas y va a caer precisamente encima de uno de estos bichos. Al principio pensamos que se había clavado un trozo de concha o algo así, pero como se quejaba demasiado le llevamos a la Cruz Roja y allí le quitaron el veneno de los dos pinchazos que tenía. Álvaro se quedó tan tranquilo, y con una historia que contar a los abuelos y a sus amigos del cole.

También hemos subido todos al monte Buciero, en Santoña. Llevaba yo años intentando ir otra vez allí, y por fin lo hicimos. Lo que más les gustó a los niños fueron las escaleras que llevaban hasta el Faro del Caballo, a pesar de que sólo bajamos 81 peldaños de los 700 que hay. Estábamos muy animados a ir al año que viene otra vez y bajar hasta el faro, pero después de ver un vídeo en YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=3ls9-euO70c) de cómo lo han dejado algunos de los energúmenos que pasan por allí, se me han quitado las ganas.

Bueno, aquí lo dejo. Ya he soltado bastante rollo.

viernes, 22 de julio de 2011

Cumpleaños

Tal vez sea soso, insociable o cualquier otro calificativo similar, pero esto de los cumpleaños, cuando ya no se es un chaval, me parece una solemne estupidez, y lo triste es que la gente se lo toma en serio.

Comprendo que a los niños les emocione cumplir años, al fin y al cabo de pequeño siempre sueñas con ser mayor y disfrutar de todas las cosas buenas que eso implica (las malas ni te las planteas). Pero ver a gente mayor de edad emocionada porque es su cumpleaños, me parece de una estupidez digna de la persona más simple del mundo.

Con esto no quiero decir que no me gusten las actividades que rodean estos acontecimientos, como pueden ser reuniones familiares y comer pasteles a mansalva. Si, me gustan. Lo que me revienta es ver a gente a la que se supone seria, hablar de su próximo cumpleaños como si fuera el acontecimiento cumbre del año, un momento mágico en el que su vida va a cambiar, en el que la felicidad brotará a raudales y en el que todo será maravilloso. ¿Por qué? ¿Porque la posición relativa de la Tierra con respecto al Sol es la misma que cuando naciste? ¡Vamos hombre! si la mayoría de la gente no sabe ni lo que es eso...

Reconozco que me da un poco de vergüenza ajena cuando en el trabajo algún compañero va y dice: "¡Tio, que esta semana es tu cumpleaños...!". ¿Que se cree? ¿Que voy a empezar a dar saltos de alegría? Menos mal que poco a poco ya me he creado una fama de enemigo de estas tonterías y ya no ponen tanto énfasis. Sólo me preguntan por si les invito a algo.

Como tampoco quiero pasar por excesivamente raro, me veo obligado a felicitar los cumpleaños a la gente, pero eso sí, sin tonterías ni aspavientos.

Si es que al final no se puede ser un extremista...

jueves, 7 de julio de 2011

El Cañón del Guadalix

Recorrido:   S. Agustín de Guadalix - Cañón del Guadalix - Pedrezuela - Embalse de Pedrezuela - S. Agustín de Guadalix.
Distancia:   34 Km. aprox.
Tiempo:      Unas 3 horas y media parando para hacer fotos.

Casi todo el mundo conoce San Agustín de Guadalix, que está al lado de la carretera de Burgos. Poca gente sabe que el apellido del pueblo es porque por allí pasa el río de ese nombre, y casi nadie sabe que el valle por el que discurre el río Guadalix es uno de los sitios de Madrid que merece la pena ser visitado.

El domingo pasado cogí el coche y me fui hasta el polígono industrial El Raso de San Agustín de Guadalix. Allí dejé el coche enfrente de una rotonda en la que hay en el centro una apisonadora antigua a modo de homenaje a la tecnología obsoleta.

Me subí a la bici y empecé a seguir el río, que pasa por allí al lado, hacia arriba. Me metí por un camino bastante estrecho que me costó unos pocos arañazos con las zarzas. Por fortuna ese tramo era cortísimo (creo que menos de 200 metros) y al final me encontré con un puente de madera que cruzaba el río. El río estaba impecable, limpio como una patena. Es la primera vez que veo un río así de limpio a menos de 300 metros de un polígono industrial. Ya en ese momento pense que, si el río estaba así de limpio en ese punto, cómo estaría más arriba. No me equivoqué.

Después de cruzar el río seguí el camino que seguía el río aguas arriba. El río cada vez se encajona más, y el camino se distancia de él hacia arriba. Poco más adelante llegué al camino del CYII. Allí tiré hacia la derecha y ya me encontré "on the road again" como diría Willie Nelson. Ahora sólo quedaba seguir el camino.
Aquí se puede ver el primer tramo del camino del CYII y del camino que bordea el Cañón del Guadalix. Esta foto está tomada en el tramo final del camino, a muy poca distancia de la "meta".
Después de la primera subida en zig-zag, se llega a un punto en el que el camino sigue claramente hacia delante, pero ¡ojo! no hay que seguir adelante, sino a la derecha, adentrándonos en el valle. Que no cunda el pánico, ya que en los primeros metros podemos pensar: ¿y todo el camino va a ser así de estrecho? Sólo son los primeros metros, luego el camino sin ser ancho, permite ir cómodamente. Hay algún que otro tramo en los que hay algo de piedra en el camino, pero son muy cortos y no hay mucho peligro de irse al suelo. De todas formas es recomendable no ir sólo, como siempre.
Caseta de Registro del CYII, ya en el cañón.
Cueva del Lobo. Al lado del camino del cañón.
El cañón con un acueducto al fondo.

Todo el camino por el cañón es perfecto. No tiene desperdicio. No hay ni un sólo sitio en el que pensemos: "A ver si se acaba esto". El tramo del cañón se acaba después de unos 8 kilómetros aproximadamente desde el punto en el que empecé la ruta. El punto donde termina es el "Azud del Mesto". Por lo que pude saber después consultando un diccionario, AZUD es una palabra de origen árabe que designa a los artilugios para almacenar el agua de los ríos y utilizarlo, entre otras cosas para el riego, o sea exclusas y cacharros similares.

Presa del Azud del Mesto. El bloque de roca parece una cabeza puesta de lado.

Caseta de la presa del Azud del Mesto, escondida entre la vegetación.
Al llegar a este punto, en el que hay una explanada, tenemos que seguir por el único camino que sube y que sale del valle del Guadalix. Pero no nos precipitemos: recomiendo dejar la bici en la explanada (nadie la va a robar allí) y continuar andando siguiendo el río hacia arriba, y a muy pocos metros nos encontraremos con un pequeño embalse con exclusas. Está encajonado en el cañón, y es muy bonito.

Una vez que hemos sacado unas fotos al embalse (me imagino que será el azud que da nombre a la zona). Retomamos el camino ascendente que se aleja del río. Este tramo al rpincipio tiene mucha gravilla y piedras que hacen que la subida sea un poco complicada sin ser peligrosa en absoluto. Nos encontraremos con problemas de adherencia de las ruedas, que hace que falte tracción y que tengamos que echar pie a tierra. Pues bueno, desmontamos si hace falta y ya está.

Seguimos ese camino hasta Pedrezuela. Lo cruzamos hacia el norte y al otro lado veremos un camino blanco por el que podemos seguir hasta el embalse de Pederezuela. Hay otro más corto, pero lo descubrí tarde y di un rodeo un poco absurdo, como podéis apreciar en el mapa de wikiloc (http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1824966). La razón de este rodeo absurdo es que me encontré con un campo privado de motocross por el que estaban saltando unas cuantas motos, y ante el temor de que me cayese una en la cabeza, opté por dar un rodeo.

Una vez que cogemos el asfalto, sólo hay que seguir la carretera. Dejaremos la urbanización Atalaya Real a la izquierda, y después giramos a la izquierda para seguir por la zona sur del embalse.

Embalse de Pedrezuela.

Embalse de Pedrezuela.
A partir de ahí sólo hay que seguir de nuevo el camino del CYII. Pasaremos por encima de la presa del embalse, que es más grande de lo que yo pensaba. Seguimos por el camino y ponemos especial atención en los cruces para no ir por el camino equivocado. El camino de vuelta esté muy bien, pero es mejor el camino de ida.

Acueducto del Zegrí.


Eso es todo. El mapa con la ruta está en:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1824966

lunes, 27 de junio de 2011

Subidos al Lomo

Recorrido: Madrid - Soto - Gasolinera - El Lomo - Fuente del Cura - Miraflores - Soto - Madrid.
Distancia:  110 Km.
Duración:  6 horas y media

Embalse de los Palancares.
Ayer me fui hasta el Lomo, que es un sitio que está cerca de Soto del Real y desde el que hay muy buenas vistas. Está a una altura de 1470 metros, pero no es una subida exagerada, a excepción de unos pocos tramos, que además no son muy largos. Es un camino que sube por las faldas de las montañas que rodean la Hoya de San Blas.

La entrada a la Hoya de San Blas. Al fondo el embalse 
de Santillana.
El punto pintoresco del día lo pusieron unos tíos a los que no sé si calificarlos de perro-flautas (ahora tan de moda) o simplemente de niñatos. El caso es que estaban al lado de un arroyo, muy limpio por cierto, tumbados en colchonetas entre los coches, con un generador de gasoil encendido y música chunda chunda. Me pareció un poco absurdo irse a la paz del campo a fastidiarlo todo con el ruido del generador y de la música mierdosa que tenían puesta.

Al subir hasta el Lomo hay bastantes arroyos al borde del camino, o sea que la falta de agua no es un problema. Es agua potable, no hay civilización aguas arriba, y yo bebí ayer y no me ha pasado nada.

Bloques de piedra en el camino hacia el Lomo.
Lo bueno de este recorrido es que si se hace desde el camino que empieza en la gasolinera que hay en la carretera desde Soto a Miraflores, no tienes por qué llegar muy cansado hasta la cima. Además al volver  pasamos por el camino que va hasta la Fuente del Cura, que es casi todo cuesta abajo, también por un camino muy bonito.

Más información y mapa de la ruta en http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1810837
Desde el Lomo: Embalse de Santillana al fondo. Enfrente el Jaralón, dónde hay una mina de gneiss abandonada.

Desde el Lomo: Piedras superpuestas, embalse de los Palancares y cerro de San Pedro.
Hoya de San Blas.